Large Caps: La diversificación marcará el camino
Tras un periodo de alta volatilidad en primavera vinculado al anuncio de aranceles, los mercados están registrando una recuperación espectacular. En Europa, las acciones superaron la rentabilidad de los valores estadounidenses, representando una dinámica de “revancha” geográfica. Asia y algunos mercados emergentes siguen el mismo patrón.
Aunque el “Día de la Liberación” provocó pérdidas históricas del -10 % y -11 % en el S&P 500 y el Nasdaq respectivamente, la firma de los primeros acuerdos comerciales permitió un rápido repunte a partir del 9 de abril. Los índices estadounidenses volvieron a territorio positivo a mediados de mayo, impulsados por los 7 Magníficos (Apple, Nvidia, Microsoft, Alphabet, Meta, Tesla, Amazon).
En Europa, los mercados continuaron al alza (Eurostoxx 600 +8 %, DAX +15 %), impulsados principalmente por la apreciación del euro, el anuncio del plan de recuperación alemán y las expectativas de recortes de tipos.
Los mercados emergentes se apreciaron un 19,6 % en dólares estadounidenses (índice MSCI EM, con reinversión de dividendos netos), beneficiándose de flujos positivos y de un repunte estructural impulsado por el crecimiento asiático.
Aunque el impulso de los mercados europeos y emergentes sigue siendo fuerte, varios factores lastran nuestro optimismo: presión sobre los beneficios empresariales europeos (comercio exterior y demanda global), un euro fuerte y riesgos geopolíticos.
Factores impulsores:
Relajación monetaria gradual: varios bancos centrales han comenzado a recortar tipos, lo que respalda la liquidez y las valoraciones. La Reserva Federal mantiene una postura favorable a esperar y ver.
Rotación geográfica y sectorial a favor de Europa y los mercados emergentes.
Impulso de la inteligencia artificial favorecido por el aumento del gasto dedicado a la nube (+60 % en 2024, 450.000 millones de dólares; +16 % en 2026 hasta alcanzar los 550.000 millones).
Avances en la legislación solar de EE.UU., que deberían permitir un renovado interés por la temática climática.
Señales de advertencia:
Tensiones comerciales persistentes.
Temores de una desaceleración en el segundo semestre: varios indicadores adelantados apuntan a una ralentización en Europa y Asia hacia finales de año.
Dudas sobre el esperado ajuste de la política monetaria estadounidense, mientras la sucesión en la presidencia de la Reserva Federal sigue marcada por decisiones políticas.
Riesgo político en Francia.
Posicionamiento:
Desde comienzos de año, los índices europeos han tenido un desempeño excepcional, impulsado por una combinación favorable de rotación geográfica, dinamismo macroeconómico interno y valoraciones más razonables. Estados Unidos sigue mostrando solidez, a pesar del debilitamiento del dólar (-11 % frente al euro) y los aranceles. La continuidad de los recortes fiscales y la relajación monetaria reforzarán este impulso. Hacia final de año, podríamos llevar a cabo una rotación hacia segmentos más defensivos.
Los próximos meses marcan un punto de inflexión estratégico. La diversificación geográfica y sectorial se vuelve esencial en un entorno macroeconómico cambiante.

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